Con marketing digital todo es posible, incluso ser Presidente

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No solemos escribir sobre política porque, aunque nos gusta, no nos dedicamos profesionalmente al marketing político. Si bien en nuestro equipo algunos podrían especializarse en el tema porque por formación cumplen sobradamente, la verdad es que no nos ha dado por ahí. Pero sí quiero hacer una reflexión sobre el poder del marketing digital, una herramienta cada vez más poderosa a la hora de alcanzar el éxito en comunicación. Da igual el tema, el sector… ser bueno con esta herramienta nos acerca al éxito.

Estábamos ya acostumbrados a que Esperanza Aguirre fuera Trending Topic con relativa frecuencia. Y, como no podía ser de otra manera, tuvo su digna despedida. También venía siendo habitual que cada tropiezo verbal de gaviotas y rosas acabara inundando las redes sociales de comentarios y memes. Lo que sobrepasó las expectativas de todos y en especial de los más reacios a apostar por el marketing digital, los anquilosados en el viejo marketing, fue el vertiginoso crecimiento de Podemos, gestado sobre la indignación y apoyado en nuevos soportes, desconocidos para los viejos marketeros y para la vieja política.

No podemos achacar este éxito a la juventud, a la edad de los integrantes del movimiento 11M porque todos los partidos tienen su cuna particular, ya sean las nuevas generaciones, las juventudes socialistas o las comunistas. Sería muy reduccionista pensar que el éxito ha venido de la mano de un cambio generacional. Está claro que ha nacido de una nueva manera de entender el marketing político, de la optimización de las nuevas posibilidades que nos brinda el marketing viral y de la creatividad. Arriesgando y apostando por hacer cosas diferentes en marketing a veces se gana. Este es un claro ejemplo.

Sin ánimo de juzgar los proyectos y propuestas de naranjas, azules, rojos o morados, queremos reconocer el esfuerzo y los beneficios de una buena campaña de marketing digital, que es lo que nos ocupa en Vincutato. En la oficina nos gusta la frase de Einstein de “si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo”. Está claro que a los de Podemos también. Pero también a los de Izquierda Unida. Si bien tienen menos adeptos, utilizan todas las herramientas digitales que están en su mano para idear nuevas estrategias que siempre sorprenden a los marketeros y al público general. Alberto Garzón es, sin duda, uno de los máximos iconos del nuevo marketing político. Joven aunque preparado, representa el vivo ejemplo del ascenso de la nada, de esa estrategia a modo de lluvia fina que bien conocemos los gallegos, la que te cala hasta los huesos.

 

Marketing digital: Renovarse o morir

Muchos lo han tenido claro desde el principio. El marketing tradicional implica unos costes muy elevados con una medición complicada y un retorno de inversión difícil de calcular y optimizar. Una campaña digital lo tiene todo: inmediatez, bajo coste y capacidad de reinventarse y reconducirse en tiempo real en caso de equivocarse de camino. Las herramientas que Google, Facebook, Twitter, y las redes sociales de imagen ponen a nuestra disposición nos permite conocer en cada momento la respuesta que está teniendo una campaña. ¿Qué habría pasado hace 50 años si esto fuera posible? Probablemente la historia no habría sido la misma. La democratización de la información hacia el “todos podemos” gracias a las redes sociales ha devenido en nuevas formas de entenderlo todo, incluso la política.

Nos dicen hace unas décadas que el catálogo de Ikea que está en miles de salones de miles de familias españolas iba a ser la base sobre la que Podemos (o cualquier otro partido político, es lo de menos) presentaría su programa electoral y no sólo no nos lo creemos sino que morimos de risa. Pues así ha sido.  ¿Acertado? ¿Equivocado? Puede gustarnos más o menos la idea, simpatizar en mayor o menor medida con el partido, pero en términos de marketing, difusión y éxito, nunca un programa electoral había conseguido calar tan hondo, llegar a tantas personas y estar en tantas bocas y conversaciones.  800 ejemplares vendidos a 1,80 a través de la web. Una tirada agotada en unas horas y docenas de diarios online y en papel haciéndose eco de la noticia.

Cuando algunos de los mayores expertos en comunicación y marketing que hay en España, los del ámbito político, apuestan por el marketing digital es que ya nadie -o al menos nadie con visión de negocio- duda de su poder. ¿Da miedo? Sí. También daba miedo montar una empresa y la montamos. También daba miedo contratar al primer empleado y lo contratamos. El que no arriesga, no gana. Ahora Unidos Podemos podría conseguir la presidencia del Gobierno el próximo domingo en las elecciones. La izquierda quería resultados distintos, por eso dejó de hacer lo mismo. Con el marketing digital todo es posible, incluso conseguir la Presidencia del Gobierno.

 

 

About The Author

Directora de Comunicación, Social Media Manager y copy en Vincutato. Periodista especializada en comunicación online y marketing digital.

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